Código de referencia

Plano parcial del Llano de los Viejos en el Monte de las Mercedes, en el que se ven, en primer plano, las figuras en movimiento de tres niñas y, al fondo, varios hombres que charlan sentados en torno a una mesa. Código de referencia CFH-00320.

No se trata de un poema. Es la concisa descripción de esta fotografía que hizo el documentalista al archivarla. El título, Niñas jugando, podría haber sido también Hombres charlando u Hombre mirando a cámara y niñas corriendo, pero alguien, no sabemos quién, debió de elegir el primero.

Otros datos de interés son la fecha, entre 1930 y 1940; el objeto fotográfico: copia positiva en papel de gelatina DOP de revelado químico; el descriptor geográfico: España, Canarias, Tenerife, La Laguna y, finalmente, el autor: desconocido.

No sabemos nada sobre el fotógrafo ni su intención al tomar la fotografía. El encuadre parece querer mostrar un ángulo de la zona recreativa, pero si elimináramos a las niñas de la toma la fotografía quedaría desequilibrada, demasiada tierra en primer plano con el centro de atención en ese grupo de hombres al fondo. Uno de esos hombres parece mirar directamente a la cámara, quizás sorprendido, intrigado o molesto por la presencia del fotógrafo. Algún aficionado a las tramas conspirativas quizás dijera que ese grupo tramaba algo oscuro, que el fotógrafo seguramente, con habilidad y disimulo, quería dejar constancia del encuentro. Quizás por eso no vemos a ninguna mujer en el encuadre, ¿cuidaban esos hombres de las niñas?, y quizás por eso mira el hombre hacia la cámara. Puede ser. Y quizás el motivo de esa extraña veladura en la parte izquierda del marco sea el dedo del fotógrafo, que se coló al intentar componer en movimiento, con la incontrolable complicidad infantil de las niñas. No sabemos tampoco qué tipo de cámara utilizó. En esos años ya existían los nuevos artilugios ligeros que permitieron el avance de la fotografía de prensa y la técnica utilizada, del negativo de gelatina, parece apuntar a una de esas máquinas. Lo que sí sabemos es que la profundidad de campo era considerable y que el punto de enfoque está en el grupo del fondo; que la velocidad de obturación no era demasiado alta, quizás por debajo de un 1/50 de segundo, poco más.

Hasta aquí, las conjeturas del aficionado conspirador. Si nos remitimos al trabajo del documentalista, puede que encontremos el misterio de esta toma. El título nos da la pista más importante: Niñas jugando. Y efectivamente, quien toma la fotografía puede que sea una de las niñas, que juega con la cámara de su padre, al fondo, mirando fijamente lo que las chiquillas hacen con tan preciado objeto. La veladura de la izquierda no es tal, sino quizás la manga de la persona que juega con ellas, diciéndoles, seguramente, que tengan cuidado con la cámara que han tomado prestada, que no es un juguete.

El documentalista no pudo tener toda esta información, es lo que tienen las fotografías anónimas. Nosotros tampoco, pero ese mismo anonimato nos permite divagar paseando la mirada por esta toma de una belleza extraña, intrigante. Nos fascina la composición, aunque fuera casual, la identidad de los personajes, sus movimientos, sus risas, la niña que parece caerse corriendo tras sus amigas o hermanas, el rumor de los árboles, el murmullo de fondo de los hombres, la tranquilidad del lugar, que aún existe en las cercanías de La Laguna, Tenerife, donde quizás se habrán tomado miles de fotos como esta. El paso del tiempo, la belleza de lo desconocido, tras un descriptor, un título y un código de referencia.

Niñas jugando - Código de referencia

Niñas jugando (Fotografía propiedad de El Museo Canario)