Sociedad

Enver Hadžiomerspahić

«Para mí era impensable que pudiera estallar una guerra en Yugoslavia»

Carolyn Braun / Marcus Pfeil / Danijel Visevic / ZETRA Project

En la noche en la que el Museo Olímpico de Sarajevo fue destruido, su director, Enver Hadžiomerspahić, tuvo una visión: que todos los artistas del mundo sentaran un precedente contra la guerra y el asedio a la ciudad olímpica de Sarajevo. Esa visión, de hace 20 años, se convirtió en realidad, gracias a Enver Hadžiomerspahić. Sarajevo tendrá próximamente el más significativo museo de arte contemporáneo, el Ars Aevi Museum of Contemporary Art.

No puedo decir que fui al concierto con alguien en particular, allí nos encontrábamos todos. Yo estaba de pie, abajo en el centro, codo con codo con las diez mil personas que acudieron, era tal el sentimiento absoluto de pertenencia y unidad. Para mí era impensable que pudiera estallar una guerra en Yugoslavia.

Poco antes del asedio a Sarajevo, mi mujer Jasminka y mi hijo Anur, que tenía entonces 21 años, me dijeron que querían abandonar el país. Jasminka dijo que creía que pronto ocurriría algo horrible, que podría haber una guerra. No lo creí, quería quedarme. Yo estaba convencido de la energía positiva y las relaciones de amistad y hermandad que todos habíamos creado durante el socialismo, todo eso no iba a desaparecer de repente. Y así fue como Jasminka y Anur emigraron y yo me quedé en Sarajevo.

«¿Por qué bombardea alguien un museo olímpico?»

Justo al comienzo del asedio, en abril de 1992, bombardearon el Museo Olímpico, lo destrozaron y muchas obras fueron dañadas. Yo era en ese momento el director del museo, en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984 fui el que diseñó la ceremonia de apertura. Las olimpiadas y todas las colecciones que estaban expuestas en el museo significaban mucho para mí. Su destrucción me afectó mucho, para mí fue una decepción enorme. ¿Cómo era posible que en Yugoslavia estallara la guerra, que sitiaran la ciudad olímpica de Sarajevo, que alguien bombardeara el Museo Olímpico?

Esa noche tuve una idea: estaba seguro de que los artistas del mundo estarían preparados para encontrar una respuesta a esa injusticia, formulé una única frase:

«Sarajevo hace un llamamiento a los más célebres artistas del mundo para que sus obras hagan posible el futuro Museo Contemporáneo de Arte de Sarajevo»

Esta frase la escribí esa noche y al día siguiente me pregunté: «¿Cómo puedes tener esa idea y querer promocionarla, ahora que las personas en Sarajevo no saben si mañana estarán con vida?». La situación con los francotiradores era cada vez peor, los bombardeos también. No teníamos apenas agua… Todo era horrible, impensable y difícil.

Aún así presenté el proyecto al alcalde y a los gobernantes, y decidimos presentar la iniciativa en la ceremonia de apertura de la Bienal de Arte de Venecia.

En junio de 1993 logré salir por un túnel de la sitiada Sarajevo y después de llegar a Italia y presentar la idea en la Bienal de Venecia recibí tanta energía positiva, tantos abrazos de los artistas italianos, de las familias, instituciones, ciudades y museos: fue y es increíble.

«El proyecto puede haber surgido en Sarajevo pero su segunda madre es Italia»

Desde 1993 diez museos de arte contemporáneo —por ejemplo, de Milán, Parto, Ljubljana, Viena y Bolonia— reunieron diferentes colecciones, las expusieron y luego nos las regalaron, obras de 161 artistas. No quiero destacar a unos más que a otros, porque estoy muy orgulloso de que sean los artistas más reconocidos y que tienen más éxito en el mundo. Todavía hoy se celebran otras exposiciones y en los próximos años se seguirán celebrando y nos donarán sus obras.

En tres años abrirá sus puertas, en el centro de Sarajevo, el nuevo recinto del Museo de Arte Contemporáneo Ars Aevi, diseñado por mi amigo, el arquitecto Renzo Piano.

ZETRA - Enver Hadžiomerspahić - 7 Islands Magazine

Enver Hadžiomerspahić, fundador del Museo de Arte Contemporáneo Ars Aevi